• 12 marzo, 2013

5 lecciones para empresarios derivadas de los casos de corrupción (Noós, Bárcenas y otros)

Lecciones que podemos aprender de los casos de corrupción

Los casos Noós, Bárcenas y algunos otros casos de corrupción cuyos entramados se están conociendo a través de la prensa nos permiten hacer una breve e irónica entrada para aleccionar a los empresarios acerca de determinadas prácticas que no son exclusivas de los infractores más populares:

Los negocios y los mecanismos simulados son punibles. Crear un entramado de empresas para ocultar el hecho de que se está defraudando a terceros (Hacienda, la Administración Pública…) no le salvará de ser imputado si no está perfectamente justificado desde un punto de vista materialmente legal y no solamente formal. Material significa que exista un sustrato real y no una mera aparienciaUrdangarín y su socio crearon una fundación sin ánimo de lucro formalmente como gancho para atraer proyectos. Como las fundaciones no reparten beneficios entre socios necesitaban un mecanismo formal que les permitiera quedarse con dichos beneficios de una forma aparentemente legal. La forma en que lo diseñaron consistió, parece ser, en hacer que los proveedores de la fundación fueran sociedades en las que participaban como socios. Dichas empresas (con ánimo de lucro claro) facturaban de manera exagerada a la entidad (sin ánimo de lucro) para acaparar sus beneficios. La ficción fue detectada por Hacienda y otros querellantes.

Su socio de hoy será quien le traicione mañana. Si su estrategia empresarial es ilegal o bordea la licitud, sepa que en cuanto las cosas vayan mal no podrá contar con su “socio”. Observamos cómo los imputados de los casos de corrupción mantienen estrategias procesales separadas y desafiantes entre sí intentando responsabilizar al otro o bien, conseguir una negociación de algún tipo. En este sentido, observamos que las pruebas que les incrimina entre sí y que tiene el uno contra el otro, se dosifican en función de la necesidad o del peligro de ser declarados culpables.

Las facturas ficticias no le servirán para cubrirse si le piden responsabilidades. Usando el viejo aforismo: “se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. En el caso Noós hemos visto cómo se facturaban servicios a la administración a cambio de entregar informes copiados de Internet, cómo se aportaban facturas deducibles para distintos concursos; o cómo se giraban, o se intentaba, facturas por servicios inexistentes. Todo ello para dar apariencia de legalidad a las cuentas propias o a los servicios adjudicados en concurso.

Amañar un concurso no es sencillo. Envalentonarse con la “rentabilidad del modelo de negocio” hace bajar la guardia aumentando las posibilidades de que nos hagan responsables de una conducta ilícita ya sea penal, mercantil o administrativa. No es buena idea imitar comportamientos como los observados de intentar amañar un concurso que exige elegir entre proyectos de tres licitadores enviando las propuestas de todos ellos para la adjudicación del concurso desde el mismo fax (o medio). CEOE de Cantabria.

Suiza ya no es lo que era. El secreto bancario suizo opera solamente en determinados casos. Esto comenzó a cambiar con el 11 de septiembre y se ha consolidado con la actual crisis económica mundial.

No se pueden tener testaferros que sean administradores de sociedades Se puede volver en tu contra.

Mirar para otro lado no le salvará. La infanta Cristina y la actas de las sociedades.

No es bueno no tener Abogado que le prevenga. Tampoco pensar que es mejor no tenerlo para que no le diga lo que no quiere escuchar.

Lecciones a aprender de los casos de corrupción más conocidos | UCELAY Bufete de Abogados Mercantiles en Madrid

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