• 10 marzo, 2014

El derecho de información del socio minoritario

Más que hablar del derecho de información del socio minoritario habría que hablar del derecho de información de cualquier socio o agrupación de socios que tenga al menos un 5% del capital social.  De manera que podría darse el caso en el que el socio mayoritario de una empresa (Entiéndase únicamente  el que tiene el mayor número de participaciones) puede tener menor número de participaciones que una agrupación de socios minoritarios que son quienes de facto controlan la sociedad con la porción del capital social que entre todos reúnen y pese a ser aquél el socio mayoritario por el número de participaciones que posee, es minoritario a estos efectos dada la composición de fuerzas del accionariado.

El derecho de información es tan estratégico para los equilibrios internos de la sociedad que está configurado en la Ley de Sociedades de Capital como un derecho mínimo (no derogable por voluntad de las partes) e irrenunciable. Este derecho atribuye a quien lo ejercita la facultad de dirigirse a la sociedad con las condiciones previstas por la Ley para que le sean facilitados determinados datos referidos a la marcha de la sociedad.

 

Proyecciones y presupuestos básicos del derecho de información del socio minoritario

De los distintos derechos de información del socio (Al final del artículo describiremos algunos más) sobresalen dos proyecciones de esta facultad.

La primera información que el socio puede obtener lo es en relación a los puntos incluidos en el orden del día que figura en la convocatoria de la Junta General respecto a la aprobación de cuentas anuales, censura de la gestión social y propuesta de aplicación del resultado.

El ejercicio del derecho de información, en general, está sometido a ciertas limitaciones, ya que el socio no puede demandar cualquier información de la sociedad sobre cualquier extremo y en cualquier momento, de tal forma que:

1) Es necesario que las informaciones o aclaraciones que el socio estime precisas y las preguntas que estimen pertinentes -juicio de valor que corresponde en exclusiva a quien lo formula- estén comprendidos en el orden del día o sean conexos con él.

2) Las informaciones o aclaraciones deben requerirse y las preguntas formularse en el momento adecuado -si se formulan por escrito deberán efectuarse en el espacio temporal que va desde la convocatoria de la junta hasta el séptimo día anterior al previsto para que tenga lugar y si es verbalmente durante la celebración de la junta general-.

3) El interés de la sociedad en no difundir ciertos datos ni siquiera en el limitado ámbito interno de los accionistas -no el de los administradores en ocultarlos- también supone un límite al derecho de información del socio, de tal forma que la publicidad limitada a los accionistas de los datos interesados, no debe perjudicar los intereses sociales, sin perjuicio de que en este caso deba facilitarse cuando la solicitud esté apoyada por accionistas que representen, al menos, la cuarta parte del capital (Si bien es cierto que a pesar de esta limitación las exigencias de la buena fe podrían justificar, aún así, su denegación. Piénsese que si un socio competidor usa esa información para causar daño a la sociedad el ejercicio de su derecho podría calificarse de abusivo).

4) El derecho de información del socio no autoriza a investigar la contabilidad, ni toda la documentación de la sociedad. Así, se excluyen los documentos internos, ya que no alcanza a los documentos reservados a los auditores.

5) La información referida al orden del día debe ser concreta y determinada.

6) No se ampara legalmente el ejercicio abusivo del derecho de información del socio por lo que habrá que examinar en cada caso cuáles son las circunstancias y contexto en que se produce su solicitud y determinar cómo debe articularse en relación a su objeto.

La segunda proyección consiste en el derecho que asiste al socio para requerir la realización de una auditoría externa que verifique las cuentas del ejercicio precedente si cuenta con, al menos, un 5% del capital social y lo solicita al Registrador Mercantil en los tres primeros meses después de vencido el ejercicio económico que se pretende verificar.

 

Otras manifestaciones del derecho de información del socio

Existen, además, otros casos donde el socio tiene derecho a la puesta a disposición de determinados documentos para que pueda formarse su opinión en relación con los acuerdos que se dispone a adoptar la sociedad. Entre dichos derechos estaría el de examinar en el domicilio social la documentación en que consiste el texto íntegro de la modificación estatutaria; el derecho a examinar el informe elaborado por el órgano de administración respecto a su propuesta de supresión del derecho de suscripción preferente en las ampliaciones de capital e ídem en los casos de proyectos de fusión o escisión. Por su parte, también es destacable el derecho de examen del libro registro de socios y el de obtener una certificación de los acuerdos y de las actas de la Junta General  (Artículo 26.2 Código de Comercio).

 

El derecho de información es clave para los que no controlan la sociedad

En general, suele existir una asimetría en el nivel de información comparando la que dispone quien controla la sociedad que quien no tiene esa capacidad, puesto que el primero nombra al órgano de administración y éste tiene un acceso directo, inmediato y total a la información de la empresa.

Ciertamente, estamos generalizando porque el derecho de información de los socios puede verse mejorado por vía estatutaria o por pacto de socios para estatutario. Por lo tanto, por si en los estatutos o en un acuerdo de socios se prevé un derecho más amplio, lo primero que habrá que hacer es verificar cómo está regulado y cuál es su alcance en beneficio de quien sea su titular.

Dicho ello, la mayor parte de las empresas no regulan más allá de la previsión básica de la Ley el derecho de información lo que, por otro lado, resultaría enormemente recomendable para equilibrar las fuerzas entre los socios. Aconsejamos, no solamente reducir los porcentajes exigibles para ejercer el derecho de información de los socios, sino, además, reducir el porcentaje mínimo para denegarla e incluso detallar en los estatutos o acuerdos de socios otros derechos de información más recurrentes o periódicos, así como el alcance de unos y otros para su ejercicio.

La posibilidad de mejorar la regulación legal, debería usarse más a menudo al crear las sociedades porque será una herramienta muy importante llegados los conflictos entre los socios y éste es un derecho que adquiere una especial virtualidad y sentido precisamente cuando aparecen esos conflictos.

El derecho de información del socio minoritario | UCELAY Bufete de Abogados Mercantiles en Madrid

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