• 5 abril, 2011

Internet no es fuente de acceso público (casi nunca)

Según la definición dada por la LOPD sobre los supuestos de fuente de acceso público en el apartado j) del artículo 3, estas consisten en: “aquellos ficheros cuya consulta puede ser realizada, por cualquier persona, no impedida por una norma limitativa o sin más exigencia que, en su caso, el abono de una contraprestación.


Tienen la consideración de fuentes de acceso público, exclusivamente, el censo promocional, los repertorios telefónicos en los términos previstos por su normativa específica y las listas de personas pertenecientes a grupos de profesionales que contengan únicamente los datos de nombre, título, profesión, actividad, grado académico, dirección e indicación de su pertenencia al grupo.

 

Asimismo, tienen el carácter de fuentes de acceso público los diarios y boletines oficiales y los medios de comunicación.

Esta misma definición ha sido incorporada por el Real Decreto de desarrollo de la LOPD que le dedica un artículo en exclusiva para que quede bien claro y de manera claramente significativa.

A su vez, la Agencia de Protección de Datos tiene declarado, en relación a la última mención de dicho artículo, en diversas resoluciones e informaciones publicadas por ella que Internet, a los efectos de la LOPD, y en relación con el concepto jurídico de fuente de acceso público no se considera un medio de comunicación, en el sentido de medio de comunicación social como un periódico o boletín, sino un canal de comunicación, es decir, que la AEPD entiende que se trata de un soporte y no, por definición, un medio de contenidos.

Lo cierto es que Internet supone tal revolución y tiene tanto alcance que no resulta fácil establecer su naturaleza o dimensión en diversos sentidos. Sin embargo, discrepo de las opiniones que difieren de lo que entiende la Agencia en este aspecto y consideran que la Red de redes sí es un medio de comunicación social. Es verdad que decir Internet es decir contenidos de manera generalizada, pero por muy masivo que sea ello y aunque estemos en la etapa 2.0, camino de la 3.0, realmente la Red sí es un soporte o canal por propia definición (definición de sentido amplio) y no un medio de contenidos (conceptuación en sentido estricto).

Para empezar, no toda la Red supone contenidos, a no ser que se considere que tal postura implica únicamente a las páginas web con información, pues Internet también es el correo electrónico privado, canal de transmisión de voz y datos no públicos: videoconferencias, juegos en red, transacciones…

 

Por otro lado, la verdadera realidad de Internet es que se trata de una especie de mundo virtual o ágora donde se puede encontrar de todo ,o sea: que realmente es un lugar o un soporte que ofrece multitud de cosas y debe estar constreñido de la misma manera. De modo que no toda la información que se encuentra en Internet lo es en el sentido de contenidos fabricados por medios de comunicación social, ni entiendo que quepa excluir que nada de Internet incumpla con la condición de un medio de comunicación social: Si encontramos la misma información en www.abc.es que en la edición impresa, entiendo que Internet no es medio de comunicación social con carácter general pero sí en este caso en particular, por ejemplo. Hagámoslo ahora a la inversa; si vamos a la realidad física, ¿se justificaría una recogida o tratamiento de datos el hecho de que uno pueda encontrarlos, por ejemplo, en los buzones de correo de las comunidades de vecinos por el simple hecho de aparecer en ellos así?, sería bien fácil que las empresas o cualquiera recopilara esa información (y ojo que no todo el mundo se encuentra en los listines telefónicos). Sin embargo, ni la etiqueta de los buzones de los portales suponen una cesión de datos ni puede considerarse fuente de acceso público. Lo mismo en Internet: el mero hecho de encontrar un dato personal en la Red no puede llevar a la conclusión de que se encuentra amparado por el supuesto de que estamos hablando. Se sigue la misma lógica que en el mundo físico aunque ambos tengan particularidades.

Realmente, tampoco me extraña que se llegue a sostener opiniones contrarias a lo que acabo de decir y al criterio de la Agencia, dada la potencia y magnitud de la Red, pero creo que la clave para mantener esa postura es que, por una parte, no se entiende Internet como una especie de ágora virtual que replica la realidad física en muchos aspectos y, por otra, que la facilidad de acceso, la gran accesibilidad, a la información, a los contenidos, a cualquier cosa que ofrezca la Red, induce a confusión y lleva a tomarlo por sinónimo de medio de comunicación social sin valorar que puede ser una extensión de esa realidad física ejemplificada en los buzones de correo. Por tanto, Internet no es, casi nunca, fuente de acceso público. Para otro día la diferencia filosófica entre información y contenidos.

 

Internet no se puede considerar fuente de acceso público casi nunca | UCELAY Bufete de Abogados Mercantiles en Madrid

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