Dejar morir una sociedad limitada

Dejar morir una sociedad con deudas es una decisión totalmente desaconsejable por los riesgos que entraña para el administrador.

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Dejar morir una sociedad limitada

Dejar morir una sociedad con deudas es una decisión totalmente desaconsejable por los riesgos que entraña para el administrador.

El motivo habitual para dejar morir una sociedad con deudas son los costes del cierre

Efectivamente, es normal que haya quien se lo plantee puesto que cuando una empresa entra en crisis de liquidez cualquier coste añade tensión adicional a la tesorería.

En una situación así, es habitual que el administrador y los socios se planteen dejar morir una sociedad con deudas, pues el cierre también implica costes.

Estos costes de cierre, a menudo, pueden tener cierta envergadura ya que cuando existe una pluralidad de acreedores, la única manera de cerrar la empresa sería mediante un concurso de acreedores lo que conlleva gastos de abogado, procurador e incluso de otros profesionales como economistas o contables. Todo ello sin perjuicio de los propios costes del proceso de administración concursal que pueden tener lugar y que habría que cubrir.  

Si la empresa tiene pocas deudas, un concurso de acreedores para liquidación no tiene por qué ser un gran coste, pero en otras situaciones es posible que la complejidad sea mayor y exista un conjunto de deudas con distintos tipos de acreedores como empleados, bancos, proveedores, la Hacienda Pública; la Seguridad Social e, incluso, con los propios socios, por lo que es lógico que se planteen todos los escenarios posibles en estos contextos.

El riesgo que entraña para el administrador dejar morir una sociedad con deudas

Aunque resulta comprensible que se quieran ahorrar costes de cierre de una sociedad en una situación de crisis intensa, lo cierto es que, como decíamos, es totalmente desaconsejable. 

La razón de que no sea recomendable radica en que es posible que los acreedores traten de cobrar sus deudas dirigiendo su reclamación contra el administrador acusándolo de haber sido negligente en el ejercicio de sus funciones con respecto al crédito que reclama el acreedor, al dejar morir una sociedad con deudas.

Esta negligencia tiene que ver con la obligación del administrador de disolver y liquidar la empresa cuando entra en crisis de forma irresoluble. Si no cumple con esta obligación, potencialmente podría incurrir en responsabilidad de acuerdo a la Ley de Sociedades de Capital.

Ciertamente, esta responsabilidad del administrador no siempre es automática y, de hecho, el Tribunal Supremo ha venido exigiendo en los últimos años que se acredite de forma clara la existencia de una relación de causalidad directa entre la conducta del administrador y el daño que presuntamente la misma habría producido en el impago de la deuda concreta generada con el acreedor reclamante.

No obstante, existen algunos casos en los que la responsabilidad por dejar morir una sociedad con deudas puede ser más automática y en los que, por tanto, el riesgo es mayor al no exigirse probar la relación directa de causalidad. 

dejar morir una sociedad

Medidas a adoptar para prevenir dejar morir una sociedad con deudas o remediarlo

Para evitar dejar morir una sociedad con deudas, hay que proceder a un cierre ordenado de la empresa. Para ello, como hemos expuesto, será necesario llevar a cabo un concurso de acreedores para liquidación cuando existe una pluralidad de acreedores. 

Es aconsejable que cuando los administradores de la empresa observan que las tensiones de tesorería aumentan y en un periodo de tiempo corto no se estabiliza o no se han podido inyectar recursos adicionales que permitan su recuperación, contemplen el escenario del cierre y reserven fondos para la liquidación concursal, pues, de este modo, podrán actuar diligentemente y retendrán fondos para el cumplimiento de esta obligación.

Si la situación es que la empresa ya está inactiva y que, por tanto, se pudo dejar morir la sociedad con deudas, lo aconsejable es tratar de retomar el proceso para disolverla y liquidarla legalmente, en aras de no mantener la situación irregular por más tiempo y tratar de hacer un control de daños parcial o incluso total.

Orientación legal cuando se deja morir una sociedad con deudas

Cada empresa mantiene una situación distinta, por lo que es importante analizar su contexto y circunstancias. En todo caso, como decíamos inicialmente, no es aconsejable dejar morir una sociedad con deudas por el peligro que supone que sean los administradores los que finalmente terminen respondiendo solidariamente por las mismas.

Si tiene dudas o considera que se encuentra en este caso, nos ponemos a su disposición para analizar la situación, orientarle legalmente para llevar a cabo el proceso de cierre ordenado correspondiente.

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