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Los conflictos entre socios en las sociedades de capital son situaciones complejas que pueden surgir debido a desacuerdos sobre la gestión, la distribución de beneficios o las diferencias en los objetivos a largo plazo de la empresa.
Estos conflictos no solo ponen en riesgo las relaciones entre los socios, también la continuidad del negocio y, a veces, la propia reputación de la empresa durante su funcionamiento debido a que pueden incidir negativamente sobre la prestación de sus servicios y, por tanto, en la relación con clientes, etc.
Las causas de estos conflictos pueden ser diversas y van desde el afán de poder y de lucro de un socio o un grupo reducido de ellos, a la desconfianza en la capacidad de orientar adecuadamente el rumbo de la empresa, a rencillas personales de otro tipo. Lo cierto es que la casuística es de lo más variado.
Además, el marco legal que regula estos conflictos puede ser complejo, y la resolución puede implicar un proceso judicial o arbitral que podría prolongarse y generar más tensiones.
Por lo tanto, es fundamental que las sociedades de capital cuenten con acuerdos claros y mecanismos de resolución de disputas para mitigar el impacto de estos conflictos o que escalen rápidamente si no se abordan de manera adecuada.
Para una resolución de conflictos efectiva, en Ucelay Abogados, trabajamos con planteamientos de actuaciones a medida del contexto y la posición del cliente, ya sea a través de la mediación; la negociación o la litigación si no queda más remedio para defender los intereses y derechos del socio que nos encarga su asunto.
¿Qué es la Resolución de Conflictos?
La resolución de conflictos en el ámbito societario hace referencia al conjunto de actuaciones necesarias para afrontarlos cuando ya existen o para prevenirlos cuando aún no se han producido, pero existen indicios o tensiones que permiten inferir que se encuentran en estado latente y podrían detonarse a medio plazo.
Entre las actuaciones típicas se encontrarían las relativas a la interlocución con la contraparte; la recopilación de pruebas; las claves relevantes para negociar; la búsqueda de fórmulas legales de resolución o la detección de riesgos de seguir un planteamiento u otro.
En la resolución de conflictos societarios es importante conocer el marco legal puesto que cada parte tratará de hacer valer los derechos y facultades de que puede valerse y las obligaciones que puede exigir.
Además de los aspectos legales, es importante conocer el contexto y la historia de los socios; los precedentes que han tenido lugar e, incluso, el perfil de cada interviniente, ya que algunos conflictos están muy condicionados por la subjetividad, por la inercia de la relación o por la propia situación personal de quienes forman parte del mismo.
En los conflictos societarios también es importante analizar la conducta precedente del propio cliente, puesto que sus propios actos pueden llevar a una interpretación del juez o árbitro desfavorable de su pretensión, ya que la resolución de conflictos judicial o arbitral se basa en presunciones sobre el conjunto de los hechos.
Cuando la conducta del cliente no es totalmente congruente aumenta la ambigüedad del asunto y, por tanto, la incertidumbre sobre el resultado de su resolución.
Principales Técnicas para la Resolución de Conflictos
Las claves de resolución de conflictos son diversas y cada una de ellas cobra un peso distinto en función del contexto, la fase en la que se encuentre el conflicto y la posición del cliente. Aunque cada asunto implica unas variantes distintas, estas son algunas de ellas:
1. Marco legal
Los conflictos de socios siempre tienen un marco legal que hay que considerar. Este viene integrado por varios cuerpos normativos. Como mínimo, la normativa legal sobre sociedades de capital; los estatutos de la propia sociedad; y, cuando existen, los pactos de socios.
Junto a tales bases legales, existen otras que también pueden llegar a ser relevantes en la resolución de conflictos de socios como la normativa penal o la concursal; la legislación sobre operaciones estructurales u otras. Y, desde luego, siempre el Código Civil como el derecho básico.
2. Fortalecimiento de la posición
La posición del cliente es un elemento fundamental. En función de cuáles sean sus derechos y obligaciones en el contexto de su situación, se podrán desplegar unas u otras estrategias jurídicas y fácticas.
También habrá que analizar en perspectiva el recorrido de cada acción legal, pues una reclamación puede ser viable, pero puede tener un resultado pírrico que la vuelva irrelevante como estrategia legal.
3. Propuestas constructivas
Lo ideal es tratar de reconducir las situaciones de conflictos a un acuerdo entre los socios, bien para estabilizar la situación, bien para buscar una salida al cliente o una separación justa entre ellos.
Cuando una propuesta constructiva no resulta aceptada por la contraparte, entonces el conflicto se polariza sin remedio y no es infrecuente que se originen litigios judiciales. No obstante, dichas propuestas se pueden retomar más adelante si hay voluntad entre las contrapartes para intentarlo nuevamente.
4. Constancia de pruebas
La constancia de pruebas es fundamental para acreditar las afirmaciones que hace el cliente sobre la injusticia por la que se reclama, pero también para defenderlo para el caso en que la contraparte le anuncie algún tipo de acción legal con la que pretende amedrentar o presionar.
Además, la reunión de pruebas sobre lo sucedido coadyuva a trasladar al juzgador una narrativa lo más próxima posible a la verdad de lo acontecido y reducir el marco interpretativo de los hechos.
5. Litigio
El litigio debe ser siempre el último recurso en la resolución de conflictos. A veces, sin embargo, debe ser el primer recurso a emplear si existe un plazo de caducidad o prescripción de responsabilidades o para asegurar ciertos bienes o una correcta administración social, etc. En los litigios es importante que el cliente cuente con una visión adecuada de sus opciones de éxito y los costes en que pueda incurrir.
¿Por qué es Importante la resolución de conflictos?
La resolución adecuada de los conflictos tiene múltiples aspectos positivos, tanto a nivel personal como profesional.
Estos son algunos de los principales:
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- Preservación de la empresa: Al resolver un conflicto de manera efectiva, se fortalece la estabilidad interna de la sociedad y, por tanto, se asegura mejor su pervivencia futura.
- Prevención del desgaste: Los conflictos sin resolver pueden generar altos niveles de desgaste personal en términos económicos, de salud y de tiempo dedicado porque originan mucha incertidumbre.
- Aseguramiento de intereses: En el ámbito empresarial, los conflictos no resueltos pueden generar detrimentos económicos o de derechos. Desde pérdidas de beneficios o de inversiones irrecuperables a debilitación de posiciones jurídicas antaño seguras.
- Liberación de compromisos:
Cuando se resuelve un conflicto correctamente, se establecen pautas y acuerdos que le aportan mayor seguridad al cliente sobre futuros proyectos, en el sentido de no quedar afectados por la situación conflictiva.
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¿Por qué es Importante la resolución de conflictos?
En Ucelay Abogados, estamos dedicados a la resolución de conflictos. Ya sea que el cliente se enfrente a una reclamación; que se trate de problemas personales entre los socios (muy frecuente en contextos de empresas familiares); o cualquier otra situación que requiera una solución, nos tiene a su disposición para ayudarle.
La resolución de conflictos es muy conveniente para prevenir el empeoramiento de situaciones que, a menudo, tienen solución.
Como abogados contamos con amplia experiencia en la resolución de conflictos entre socios, pues hemos asesorado decenas de ellos con distintos niveles de resultado.
Si está buscando una forma de resolver un conflicto de manera solvente y efectiva, se puede poner en contacto para que analicemos con realismo su situación y le podamos dar la mejor perspectiva en función de las diversas soluciones legales que apreciemos disponibles para usted.
